jueves, 19 de abril de 2012

La izquierda, a no defraudar

Hoy arranca la novena legislatura en el Parlamento andaluz con la constitución de la cámara parlamentaria. Y ya les anuncio que no será una legislatura cualquiera. Estoy seguro que no dejará a nadie indiferente y barrunto que no pasará sin pena ni gloria. Para nada. Lo veremos.


Y sé que tendrá sus pitos y sus aplausos; sus detractores y sus defensores; sus luces y sus sombras; sus pros y sus contras; su haber y su debe; sus filias y sus fobias, su crispación, sus enfrentamientos e incluso hasta sus crisis; en fin, su división de opiniones. Nada nuevo bajo el sol.

Mucho han cambiado las cosas tras las últimas elecciones del pasado 25-M, en los comicios de la envenenada victoria-derrota del PP, de la dulce derrota del PSOE y del azucarado y decisivo triunfo obtenido por IU. Obviamente no ha habido alternancia política. Arenas tendrá que seguir haciendo la digestión de estos resultados en la leal oposición, pero no en el puente de mando de San Telmo.

Griñán diseña ya el traje de cómo será su nuevo ejecutivo. Da sus primeros pespuntes, aunque todavía quede tiempo para hilvanarlo, por lo que queda mucha tela por cortar antes de presentarlo en sociedad. Antes tiene que celebrarse el referéndum convocado por su socio, abrocharse los flecos del acuerdo para después empezar a rodar el nuevo Gobierno.

Les aventuro que hasta que no se engrase bien la maquinaria del nuevo ejecutivo, éste chirriará y desde la oposición se alentará y jaleará para restarle credibilidad e intentar que descarrile. Es la vieja estrategia de manual y de argumentario. Todo de muy primera cartilla: a, e, i, o, u.

Está por ver si la izquierda en Andalucía responde a las expectativas y al dictamen del electorado en las urnas. Esto sí es nuevo. Por eso hay gran curiosidad e interés. El PSOE e IU están obligados a no defraudar. Se juegan algo más que su crédito, por no decir su supervivencia y su solvencia política. No será fácil, pero no es menos cierto que los dos están condenados a entenderse, quieran o no quieran. Pragmatismo o hacerse el harakiri. Para eso hará falta algo más que un proyecto de mínimos, un programa común para arrancar, dotes de gran cintura política, flexibilidad, confianza y tener verdadera voluntad para funcionar como una máquina ensamblada en la que prime verdaderamente el interés general y nunca los intereses partidistas de los dos socios que aspiran a ser gobierno.

El PSOE e IU, los compañeros y los camaradas, tienen también una magnífica oportunidad de poder ofrecer un nuevo modelo de hacer política frente al Gobierno de Rajoy, con otro proyecto y con otras formas de entender esto de la cosa pública. Andalucía se convertiría así en un contrapoder al mapa azul del PP, con alternativas menos traumáticas y menos dolorosas que las que impone el Ejecutivo de la nación para salir de esta crisis que no sabemos derribar.

Ahora bien, no hay que ser un ingenuo. La disputa política entre administraciones va a estar servida en esta legislatura. Esperemos que el enfrentamiento no sea la nota dominante en el día a día y que Andalucía no sea considera como territorio comanche, como campo de batalla política ni se utilice a nuestra Comunidad como arma arrojadiza de los partidos políticos.

Ahora apremia una buena política de comunicación en estos tiempos de tanto vértigo, desde el más estricto respecto a la verdad y a los programas electorales. Ya pasó el tiempo de predicar, es hora de dar trigo, de cruzar el río, de no orillarse, de coger el timón del puesto de mando, aunque queme, y de remar todos en la misma dirección para dejarse el pellejo por Andalucía y por encarrilar los graves y profundos problemas que padecen los andaluces.

Ya pasaron las elecciones. Hoy comienza la sesión. Empieza la novena legislatura. Tienen la palabra los 109 diputados andaluces. Hagan buen uso de ella sus señorías por el bien de Andalucía y de los andaluces. Por favor, sean útiles a la sociedad. Por lo que más quieran. Es su obligación.


domingo, 1 de abril de 2012

¿Habrá gobierno de coalición, acuerdo de investidura o pacto de legislatura?

Las negociaciones entre el PSOE e IU van a comenzar de forma oficial. Porque ya han comenzado de manera extraoficial, con guiños y con declaraciones en los medios de comunicación. De hecho, ya están nombrados los interlocutores por ambos bandos. Griñán quiere mañana comentar a los ocho secretarios provinciales del PSOE los mínimos y los máximos en relación con el escenario postelectoral, y de camino tener su respaldo para tener manos libres en esta negociación que para nada va a ser un camino de rosas. Ocurre, no obstante, que ambas formaciones políticas están condenadas a entenderse. Tienen que estar a la altura de las circunstancias y del mandato del electorado.

IU, que ha enterrado todo lo que pueda oler a pinza, sabe que no puede fallar y debe aferrase a esta segunda oportunidad que le ha dado el electorado a la izquierda en Andalucía. Y el PSOE es consciente de que tampoco puede defraudar. No puede pasarse de frenada y a la vez ir a la negociación con el freno puesto. El término medio. Ese es el quid de la cuestión. Tú ganas, yo gano y, lo que es más importante Andalucía y los andaluces son los que deben de ganar. Esa debe ser la principal prioridad. Está por ver cómo empiezan, cómo transcurren y cómo termina este histórico diálogo entre dos partidos no acostumbrados a verse en este trance de tener que negociar y hacer concesiones para verse abocados a un acuerdo de investidura, a un pacto de legislatura o incluso un gobierno de coalición. Suerte y éxitos, Andalucía y los andaluces los merecen.

jueves, 29 de marzo de 2012

El Gobierno de Rajoy ya tiene su primera huelga general

El Gobierno de Rajoy ya tiene en su haber su primera huelga general. Es un paro contra la reforma laboral de gran calado ideada por De Guindos, Montoro, Báñez…

Parece que todo presidente del Gobierno tiene que contar en su hoja de servicio con una huelga general. Todos los ex presidentes la han tenido. Bien es verdad que unos con más repercusión y seguimiento que otros. A Felipe González le convocaron un huelgón. Eran los años de Nicolás Redondo al frente de la UGT y de su histórica ruptura con el partido hermano. Aznar también tuvo la suya y a Zapatero le montaron una huelguita particular, en la que unos y otros, sindicatos y Gobierno, se cuidaron mucho para no hacerse daño y tuvieron una calculada política de no agresión.

En la huelga general de hoy, la convocada contra la reforma laboral de Rajoy “and company”, está por ver el alcance que ha tenido y los efectos que tendrá en el corto y en el medio plazo. Y está por ver también qué van a hacer a partir de ahora los sindicatos y el Gobierno. Toca mover ficha. Y en esta partida de ajedrez parece que no valen las tablas.  

Días de pasión previos a la semana de pasión

Hoy hay huelga general y mañana, resaca del paro, se conocerá la letra gorda y la pequeña de los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Viernes de Dolores para más señas. La Semana Santa servirá en cierto modo de alivio y de evasión ante tanto anuncio de recorte y de poda de derechos, ante tanta incertidumbre y ante tanta falta de soluciones. Días de pasión a la espera de la semana que denominan de pasión. ¿Pasión en su acepción de padecimiento o sufrimiento?

miércoles, 28 de marzo de 2012

Hora de la política, no del politiqueo

Es la hora de la política, no del politiqueo. Es tiempo de que los partidos tengan altura de miras y, a la vez, los pies en el suelo. No hay motivos para tirar cohetes. Ya lo creo que no. Como veo que las formaciones políticas siguen sin hacer la autocrítica que sería saludable, caminan estos días algunas como pollo sin cabeza, otras  desorientadas y algunas otras con el paso cambiado. Es hora de que reflexionen y hagan examen de conciencia. Que tengan claro que los éxitos y los fracasos no se deben a un único motivo, sino que se deben siempre a muchos factores y es bueno que los enumeren e intenten ponerles solución. Es bueno también que se miren frente a un espejo y que no se engañen, primero ellos mismos, y luego que no intenten engañar a los demás, porque así se engañan doblemente.

Todos los partidos políticos tienen por delante muchos deberes pendientes. Y es hora de que se pongan manos a la obra para hacerlos. Los resultados están ahí, y creo que en su fuero interno los ideólogos y cualquiera con dos dedos de frente sabe interpretar los resultados electorales. Por eso deben de atender el dictamen de las urnas. No valen parches, porque si no tropezarán con la misma piedra. Es el tiempo de la gobernabilidad, de la humildad, de la responsabilidad, de la política con mayúsculas, no del politiqueo. Es hora de escuchar, de pisar la calle, de dejar la sordera política…

Si los sindicatos no convocan una huelga general ahora ¿cuándo entonces?

No voy en este “post” ni a criticar ni a aplaudir la labor realizada por UGT y CC OO en este periodo de la crisis económica. Tiempo habrá para analizar en profundidad su papel en la defensa de los trabajadores o si se han puesto de canto. Ahora bien, lo que no tengo ninguna duda es que si ahora no convocan la huelga general, prevista para mañana, cuándo la van a convocar, después de haberse aprobado una reforma laboral que más parece la reforma del despido que la reforma de la contratación. No tenían otro camino.

Hechos y opiniones

Me gusta poco algunas cosas de las que veo o leo estos días tras los diferentes análisis electorales. Está bien y es muy legítimo que cada cual exprese su opinión como le venga en gana, faltaría más. No seré yo quién cuestione lo que cada cual diga o escriba. Simplemente sugiero que sea desde el respeto a las más elementales normas de convivencia y a las reglas del juego con las que nos hemos dotado, que son las que son, para bien o para mal. Hay que saber perder y saber ganar, independientemente de encajar mejor o peor las decisiones. Ahí se demuestra la verdadera estatura de la persona. Los hechos dicen que son sagrados y las opiniones son libres; y yo añado que, dichas con respeto y argumentadas, enriquecen la pluralidad, que es necesaria.