No sé a cuanto se cotiza la sanción económica por no asistir a una sesión plenaria o a una comisión parlamentaria. Tampoco sé a ciencia cierta los diputados, parlamentarios, eurodiputados, senadores y demás “especímenes” políticos a los que se les da permiso o tienen inmunidad parlamentaria de las direcciones de sus grupos políticos por faltar, ni las causas justificadas por las cuales se pueden ausentar.
En esto de hacer pellas también hay distingos. Pero lo que sí sé es que el absentismo de nuestras señorías afea y mucho los semivacíos salones de sesiones que en ocasiones vemos por la televisión. No sé si hay mucho o poco absentismo, pero haberlo haylo. Y eso no está bien; pero que nada bien hacer novillos, máxime si quienes lo hacen son los que deberían dar más ejemplo de dar el callo y no el cante. No estaría de más saber el índice de absentismo en las cámaras, como pasa con el absentismo escolar o con el absentismo laboral de cualquier centro de trabajo.
